Colcafé y Jet enfrían el café
Colcafé y Jet se unen en una bebida fría pensada para las nuevas generaciones.
Durante décadas, el café fue sinónimo de ritual matutino y taza caliente. Sin embargo, las nuevas generaciones están reescribiendo esa tradición. En los últimos diez años, el consumo de café frío ha crecido cerca de un 300 % a nivel global, y todo indica que la tendencia continuará con un crecimiento adicional cercano al 8 % anual.
Detrás de esta transformación está la llamada economía de la experiencia, donde las bebidas ya no se consumen únicamente por su funcionalidad, sino por la emoción, el momento social y la estética que generan.
Impulsados por la Generación Z, los jóvenes están convirtiendo el café en una experiencia más fresca, visual y versátil. Lo que antes era una bebida asociada a la rutina adulta hoy se posiciona como una categoría dinámica que combina sabor, indulgencia y estilo de vida.
En este contexto, Grupo Nutresa presenta una innovación que busca conectar con este nuevo consumidor: el Granizado Colcafé con sabor a Jet, una colaboración entre dos marcas emblemáticas del país.
Dos marcas icónicas, una experiencia diferente
La propuesta une a Colcafé y Jet para transformar el café en una bebida fría con perfil indulgente y accesible.
“Quisimos romper el hielo e ir un paso más allá, logrando que los granizados, que hoy son una experiencia excepcional que solo sucede fuera de casa, se conviertan en una experiencia cotidiana para nuestros consumidores”, explica David Echavarría, gerente de Mercadeo del Negocio de Café de Nutresa.
La idea es simple pero poderosa: llevar a los hogares una experiencia que hasta ahora estaba reservada principalmente a los coffee shops.
La generación que está cambiando el café
Según la National Coffee Association, entre los jóvenes de 18 a 24 años las bebidas frías representan más del 50 % del consumo total de café.
Para este segmento, el café no es solo una bebida para empezar el día. También funciona como una opción para el tardeo, la socialización o los momentos de ocio.
En ese escenario, la unión entre Colcafé y Jet busca acercar el café a consumidores que tradicionalmente lo percibían como una bebida “de adultos”, ofreciendo una experiencia más lúdica y contemporánea.
Democratizar una experiencia premium
Uno de los puntos más interesantes de esta innovación es su propuesta de valor: democratizar el acceso a bebidas que normalmente se consumen fuera de casa.
Un granizado en tiendas especializadas puede costar entre $10.000 y $15.000 pesos. En cambio, el nuevo producto permite preparar una bebida similar en casa por aproximadamente $3.000 pesos, lo que representa un ahorro cercano al 70 %.
Ese diferencial transforma el granizado de café en algo más que un antojo ocasional. Se convierte en una experiencia cotidiana que puede disfrutarse en casa, con amigos o incluso en movimiento.
“Estamos muy emocionados de anunciar esta innovación, que reafirma la empatía de nuestras marcas con los consumidores, al entregar opciones de alto valor y a la vez muy asequibles para los hogares colombianos”, afirma Nicolás Osorio, director de Mercadeo de la marca Colcafé.
Una preparación simple para una experiencia indulgente
La preparación del Granizado Colcafé con sabor a Jet está pensada para simplificar la experiencia del consumidor.
Solo se necesitan agua, hielo y una licuadora para obtener una bebida con textura y sabor similares a los granizados que se encuentran en cafeterías especializadas.
El producto se comercializa en cajas de cinco sobres y ya está disponible en las principales cadenas de supermercados y autoservicios del país.
El futuro del café también es frío
La innovación también responde a los objetivos de crecimiento del negocio de café de Grupo Nutresa, que busca mantener un crecimiento de doble dígito y proyecta ventas superiores a 3,5 billones de pesos para el cierre de 2026.
Más allá de los números, la apuesta revela una lectura clara del mercado: el café del futuro no solo será de alta calidad, también será más versátil, más experiencial y más cercano a las nuevas generaciones.
“Colombia es un ícono del café en el mundo y hemos encontrado que los jóvenes se enamoran de él a través de productos fríos e indulgentes”, concluye David Echavarría.
Porque, en la nueva cultura del café, la tradición no desaparece: se reinventa.
