Movich Buró 26: la apuesta gastronómica que conecta a Bogotá con los sabores de casa
La propuesta gastronómica del Movich Buró 26 apuesta por los sabores colombianos reinterpretados en una experiencia culinaria abierta a viajeros y a la ciudad de Bogotá.
La hotelería en Bogotá vive una evolución marcada por un viajero que busca más que alojamiento. Hoy el turismo se conecta con gastronomía, experiencias y cultura local. En ese escenario, el Movich Buró 26, una de las propiedades de Movich Hotels, ha decidido reinventar su propuesta gastronómica para atraer tanto a viajeros como a habitantes de la ciudad.
Una cocina inspirada en los sabores de casa
Según explica Maritza, gerente general del hotel, la transformación comenzó hace algunos años con una apuesta clara: rescatar los sabores tradicionales colombianos.
El restaurante del hotel, dirigido por el chef Alex Barreto, construye su propuesta a partir de recetas que evocan la cocina familiar. Preparaciones como el sancocho o el ajiaco inspiran una carta que mezcla tradición con influencias internacionales.
El objetivo es que cada plato recuerde al comensal esos sabores que remiten a la infancia: la cocina de la abuela, las recetas de familia y los aromas de la gastronomía colombiana.
Buffets temáticos que atraen a viajeros y locales
El buen momento de la cocina colombiana llevó al hotel a ampliar su oferta con buffets temáticos internacionales. Entre ellos destacan propuestas mexicanas y parrilladas, que hoy se encuentran entre las experiencias más solicitadas del restaurante.
Cada buffet incluye:
- barra de ensaladas frescas
- panes artesanales
- postres
- bebidas saborizadas
Durante varias horas, los visitantes pueden disfrutar de una experiencia gastronómica completa en el hotel.
Un hotel abierto para todos
Uno de los retos de la hotelería es romper el mito de que los hoteles son espacios exclusivos para huéspedes.
En Movich Buró 26, cualquier persona puede ingresar y disfrutar del restaurante. La oferta incluye platos desde 25.000 y 30.000 pesos colombianos, mientras que el buffet completo —con entrada caliente, proteínas, acompañamientos, ensaladas, bebida y postres ilimitados— tiene un valor cercano a 64.000 pesos.

La idea es clara: acercar la gastronomía del hotel a la ciudad.
El servicio como eje de la experiencia
Para Maritza, la experiencia no se limita a la cocina. El servicio sigue siendo el elemento que define la hospitalidad del hotel.
Por ello, el restaurante garantiza un número adecuado de meseros según la cantidad de mesas, buscando mantener un estándar de atención que permita disfrutar cada momento de la visita.
Bogotá y el auge del turismo gastronómico
El crecimiento de propuestas gastronómicas en hoteles se conecta con una tendencia del turismo en Colombia. Según datos del DANE, el ocio y las experiencias se han convertido en una de las principales razones por las que las personas viajan.
En ese contexto, hoteles como Movich Buró 26 se posicionan como espacios donde gastronomía, hospitalidad y ciudad convergen en una misma experiencia.
Un consejo para quienes visitan Colombia
Para Maritza, el mensaje para los viajeros es simple:
Colombia es un país lleno de diversidad natural, cultural y gastronómica.
La invitación es explorar el destino y aprovechar al máximo cada experiencia durante el viaje.
