Mes de la Pizza: por qué febrero vuelve a poner a la pizza en el centro de la vida urbana
Febrero se consolida como el Mes de la Pizza y del consumo compartido.
Febrero no solo se reconoce como el Mes de la Pizza: se ha convertido en una excusa cultural para compartir, reunirse y celebrar lo cotidiano. La pizza —versátil, democrática y profundamente urbana— sigue ocupando un lugar privilegiado en la mesa, no como evento extraordinario, sino como ritual compartido. En ese escenario, Papa Johns entiende el mes como el inicio de una temporada clave de consumo y conexión emocional.
El calendario encuentra su punto más visible el 14 de febrero, cuando San Valentín resignifica el acto de compartir comida. La pizza en forma de corazón funciona aquí menos como símbolo romántico tradicional y más como un gesto contemporáneo: regalar algo pensado para dividirse, conversarse y disfrutarse sin solemnidad. “Nuestros clientes buscan experiencias divertidas que los sorprendan”, explica Pilar Rodríguez, gerente de Mercadeo de Papa Johns Colombia, subrayando el enfoque experiencial detrás de la propuesta.
Más allá de la fecha, la estrategia apunta a algo mayor. Con más de 3,4 millones de clientes y 2,3 millones de transacciones anuales, la marca proyecta para 2026 un crecimiento sostenido basado en expansión territorial, fortalecimiento omnicanal y evolución del portafolio. La incorporación de pasta y lasaña amplía los momentos de consumo, mientras que la pizza —su eje central— se reinventa con nuevos sabores, acompañamientos y formatos como el Sandwich Pizza o las combinaciones mitad y mitad, diseñadas para el disfrute compartido.
k
